Luces de la ciudad boxeo

City lights (1931) – escena de boxeo hd

El Vagabundo va a guardar la comida y luego pregunta por el tejido de la Florista. Ella coge un hilo del chaleco del Vagabundo por accidente y empieza a tejer con él. El Vagabundo no tiene idea de cómo detenerla, así que continúa alimentando su hilo.
La escena cambia de nuevo a la Niña de las Flores, que está haciendo un ovillo aún más grande con la chaqueta del Vagabundo, tras una breve toma de la abuela vendiendo flores en la calle. El Vagabundo va a recoger un libro cuando ella termina, pero cuando lo abre, el aviso de desahucio cae sobre el cemento. La chica de las flores le pide que se lo lea y él lo hace. Ella solloza en cuanto lo hace, pero él la consuela prometiendo que la pagará a primera hora de la mañana. El Vagabundo le besa la mano y sale de la casa, asegurándole que la asistirá.
Cuando el Vagabundo vuelve tarde al trabajo, su patrón le informa de que ha llegado tarde muchas veces y que ha sido despedido. Un hombre invita al Vagabundo a subir a un ring de boxeo y a boxear por dinero fácil, mientras él se aleja abatido.

Charlie chaplin – boxeo comedia city lights

Charlie Chaplin escribió, produjo, dirigió y protagonizó Luces de la ciudad, una película de comedia romántica muda estrenada en Estados Unidos en 1931. La trama sigue las desventuras del Vagabundo de Chaplin cuando se enamora de una chica ciega (Virginia Cherrill) y entabla una tumultuosa relación con un millonario alcohólico (Harry Myers).
A pesar de que el cine sonoro era cada vez más común cuando Chaplin empezó a escribir el guión en 1928, optó por seguir con el cine mudo. El rodaje duró desde diciembre de 1928 hasta septiembre de 1930. La partitura de Luces de la ciudad fue escrita en seis semanas con Arthur Johnston, siendo la primera vez que Chaplin escribió una partitura para una de sus producciones. La canción “La Violetera” (“Who’ll Buy My Violets”), del compositor español José Padilla, sirve de tema principal y leitmotiv para la niña de las flores ciega. Chaplin fue demandado por Padilla por no haberle dado crédito.
Luces de la ciudad fue un éxito instantáneo en su estreno, el 30 de enero de 1931, con críticas favorables y más de 4 millones de dólares de recaudación en todo el mundo. Muchos críticos la consideran no sólo el mayor logro de Chaplin, sino también una de las mejores películas de todos los tiempos. Según el biógrafo de Chaplin, Jeffrey Vance, “Luces de la ciudad no es sólo la obra maestra de Charles Chaplin; es un acto de rebeldía”, ya que se estrenó cuatro años después del inicio de la era del cine sonoro con El cantante de jazz (1927). [tres] City Lights fue elegida para su conservación en el Registro Nacional de Películas de Estados Unidos por la Biblioteca del Congreso en 1991 por ser “cultural, histórica o estéticamente importante”. [número cuatro] (5) Ocupó el undécimo lugar en la lista del American Film Institute de las mejores películas estadounidenses de la historia en 2007. La escena final de la película fue calificada por el crítico James Agee en 1949 como “la mayor actuación jamás realizada en celuloide”. [número seis]

Charlie chaplin – el combate de boxeo (“luces de la ciudad” original)

Como no pudo encontrar una forma adecuada de demostrar que la florista ciega pensaba que el vagabundo mudo era rico, Charles Chaplin volvió a rodar 342 veces la escena en la que el vagabundo compra una flor a la florista ciega.
El 30 de enero de 1931, Charles Chaplin invitó a Albert Einstein y a su esposa Elsa al estreno en Los Ángeles. Chaplin se sorprendió cuando vio que los ojos de Einstein lloraban en la escena final cuando se encendieron las luces de la casa. En su autobiografía, Chaplin afirmó que nunca había conocido a Einstein tan “sentimental”.
La primera película sonora dirigida por Charles Chaplin. Tuvo mucha presión para hacer la película sonora, pero gracias a su celebridad e influencia en Hollywood, pudo terminarla y estrenarla como película muda (aunque con música grabada) en un periodo en el que la mayoría de la industria cinematográfica estadounidense se había pasado al sonido.
La obsesión de Charles Chaplin por la perfección impregnó todos los aspectos de la producción. Tenía una idea muy clara de cómo debía montarse cada escena. En 1991, Robert Parrish, que interpretó a uno de los repartidores de periódicos que acribillaron a El vagabundo con pistolas de guisantes, recordaba: “Chaplin era un rabino y un derviche. Interpretó mi papel y el de Austen Jewell, el otro repartidor de periódicos, soplando un guisante con el lanzador de guisantes. Luego se apresuraba a imitar al Vagabundo siendo golpeado por él, antes de volver con los repartidores y soplar otro guisante. A continuación, asumía el papel de Virginia Cherrill como la chica ciega. Entonces se le conocía como el Vagabundo. Y les decía a los del fondo lo que tenían que hacer. Todos se sentaban asombrados mientras él representaba todos los papeles para nosotros. Cuando estuvo seguro de que lo tenía resuelto, nos devolvió de mala gana nuestras piezas… Si hubiera podido, creo que habría preferido interpretarlas todas él mismo”.

Charlie chaplin – boxeo

La película más querida de Charlie Chaplin, Luces de la ciudad, es también su historia definitiva del pequeño vagabundo. Con esta historia muda de un adorable vagabundo que se enamora de una joven ciega que vende flores en la calle (una mágica Virginia Cherrill) y que le confunde con un millonario, el guionista-director-estrella alcanzó nuevas cotas de elegancia tanto en la comedia física como en la conmoción dramática. Chaplin se mantuvo firme en su pasión por la elegancia expresiva del medio pretalkie, a pesar de que este éxito de la era de la Depresión se realizó después de la invención del sonido. El resultado final fue la cúspide de su oficio y la cúspide de la comedia muda.
Es fácil olvidar que Charlie Chaplin era un maníaco perfeccionista porque tiene una personalidad tan fácil y adorable en la pantalla y sus películas tienen un encanto elegante y sin esfuerzo. El siguiente vídeo muestra a Chaplin dirigiendo una escena crucial de una película…
Hablamos de su pasión por el cine antiguo, de la delicada tarea de restaurar la música de Chaplin… durante la visita del director de orquesta y compositor, un día después de que dirigiera a la Filarmónica de Nueva York en una interpretación orquestal en directo de la partitura de Luces de la ciudad.